miércoles, 22 de abril de 2009

Russel Crowe como el Robin Hood de Ridley Scott

Había perdido la pista de este proyecto que es la versión de Robin Hood del director Ridley Scott y hoy me sorprendio ver esta foto en muchos sitios. No sabía que le proyecto estaba tan adelantado. Me alegro. Vuelven las luchas de espadas de la mano del director que realizo dos de mis películas históricas favoritas: Gladiator y Kingdom of Heaven.


Transcribo del diario El Mundo:

Russell Crowe ha superado la prueba de vestuario en el bosque de Sherwood. El actor neozelandés luce una figura aceptable en las primeras imágenes que se difunden del rodaje de 'Robin Hood' según Ridley Scott. Crowe ha perdido peso, cerrándoles el pico a quienes le acusaban de estar demasiado gordo para encarnar al héroe bandido de la campiña inglesa.

Cierto es que Crowe se ha librado del examen definitivo, y viste una especie de pantalón vaquero en detrimento de las mallas verdes que adornaban las pantorrillas de Errol Flynn en una de las adaptaciones cinematográficas de 'Robin Hood'. En cualquier caso, poco se puede objetar cuando el intérprete se ha deshecho de gran parte de los casi 30 kilos que había ganado para sus dos últimos filmes, 'Red de mentiras' y 'La sombra del poder'.

A tenor de estas primeras fotografías, recogidas por distintos medios anglosajones, Crowe recupera el 'look' de 'Gladiator', con pelo corto y una corpulenta silueta. Se trata de una buena noticia para un proyecto cuyo presupuesto ronda los 130 millones de dólares y que ha topado con numerosos obstáculos en su desarrollo.

Llamó la atención en su momento el despido de Sienna Miller, quien en un primer momento iba a interpretar a Lady Marian. Se habló de que un romance en pantalla entre Miller y Crowe resultaría poco creíble, dada la diferencia de edad y de lozanía entre ambos. Cate Blanchett fue la elegida para sustituir a Miller.

El guión también ha sufrido numerosas alteraciones, pues el plan original era convertir al Sheriff de Nottingham en el héroe y a Robin en un sujeto de principios ambiguos. Sin embargo, se ha optado finalmente por respetar la leyenda de Robin como el ladrón que roba a los ricos para dárselo a los pobres. Según Brian Grazer, productor del filme, esta decisión dota a la historia de paralelismos con la actual crisis económica: "Aunque parezca mentira, es una metáfora de los tiempos que corren. Robin trata de crear igualdad en un mundo donde hay muchas injusticias. Es un tema universal".